La adopción

Todos entendemos lo que significa adoptar un hijo, sea de la nacionalidad que sea, y tenga la edad que tenga.

La adopción, también llamada filiación adoptiva, se refiere al acto mediante el que se crea un vínculo de parentesco entre dos personas de modo que, aunque no se tenga la misma sangre, a todos los efectos se les considera familia.

Cada país establece unas normas para poder adoptar, unos más duras y otros más permisivas.

Tal y como comentamos en otro artículo, como requisitos mínimos tenemos:

  1. Una edad mínima del adoptante que suele superar la mayoría de edad y, en ocasiones, una edad máxima.
  2. Plena capacidad de ejercicio de los derechos civiles.
  3. No ser tutor en ejercicio del adoptado.

La adopción pasa por dos fases: adopción simple y adopción plena.

La adopción simple se refiere a que el niño o la niña no recibe los apellidos ni tampoco se le considera “hijo” en el orden de sucesión testamentaria con los hijos naturales.

Por su parte, la adopción plena, donde hay que reunir unos requisitos aún más exigentes, considera al niño o niña con los mismos derechos y obligaciones que un hijo natural.



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Publicado por Akachan en - Adopción, Familia el 7 Julio, 2008

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