
Para la mastitis, al igual que como muchas otras enfermedades de los senos, la prevención es la mejor cura, que básicamente consiste en buenos hábitos de higiene y una correcta lactancia.
Existen dos tipos de mastitis:
- Mastitis no infecciosa. La primera ocurre cuando la leche no se ha vaciado bien y presión en los alvéolos mamarios hace que éstos se rompan y la leche traspase el tejió que los rodea y los inflame.
- Mastitis infecciosa. Se produce por bacterias que viven en la piel que llegan a infectar los conductos mamarios.
El tratamiento de la mastitis consiste en vaciar los pechos, que están muy tensos y dolorosos. Primero hay que tratar de hacerlo dándole de lactar al bebé, pero si no se puede de modo normal, la madre tiene que vaciarlos manualmente tras darse un baño o ponerse compresas de agua tibia, o con un sacaleches.
Si esto no funciona, hay que aplicarse compresas muy frías o de hielo durante media hora. Y si el dolor persiste, hay que tomar un analgésico, como paracetamol.
En casos, como la mastitis infecciosa, el médico prescribe un antibiótico –que sea benigno para la madre y el bebé- durante 10 o 14 días. Estos medicamentos pueden pasar a la leche materna, pero en cantidades mínimas que no impiden seguir dando de lactar.
Publicado por Babyface en - Enfermedades, - Lactancia, - Para mamás, Consejos el 25 Agosto, 2008
- Lactancia, amamantar, antibioticos, mastitis, mastitis infecciosa, paracetamol, senos, tratameinto mastitis
