
Contar un cuento para dormir no es lo mismo que contarlo cuando es de día o estamos entre varios niños, es muy distinto.
Si, cuando contamos un cuento por la mañana (o durante el día) solemos escenificar muchas escenas para hacer partícipe al niño en el cuento, por la noche los cuentos han de ser más relajados.
Al contar un cuento por la noche lo que pretendes es que se relaje y no piense en nada, que deje volar su imaginación. Es por eso que usas los cuentos, para permitirle enfocarse en algo con lo que puede soñar después y generarle buenos sueños.
Para contar por la noche un cuento conviene:
- No alterarle demasiado. Se trata de relajarlo.
- Narrar el cuento con una voz pausada y tranquila. Sabes que, en algunas ocasiones, cambiarás el tono de voz con los personajes, pero este cambio no debe ser demasiado alto para mantener el ambiente y propiciar que se duerma.
- Contar cuentos buenos. Con esto nos referimos a que es mejor contar cuentos con finales felices que no con finales malos porque les puede dar miedo y tener pesadillas. Lo mismo con la trama del cuento.
