A partir de los 10 ó 20 meses un niño está preparado para pasar de la cuna a la cama propia o a una cuna sin barrotes. A esta edad el niño adquiere más agilidad en sus movimientos, lo que le permitirá dar rienda suelta a su curiosidad, a ganar más confianza en sí mismo, a ser más autónomo.

El estar encerrado en un cuna de barrotes  y verse imposibilitado de ‘escapar’, el niño pude experimentar problemas al dormir: se despiertan más seguido en las noches, reclaman a papá y mamá, o simplemente no se quieren dormir.

Pasarlo a una cama propia o a una cuna sin barrotes es un cambio de espacio que implica un tiempo de adaptación. Es probable que el niño sufra una caída durante los primeros días, pero pronto su sistema nervioso perceptivo se adaptará a este nuevo espacio sin límites.

Para evitar consecuencias graves coloca un colchón o varia almohadas sobre el piso para amortiguar la caída. Si en casa hay escaleras o desniveles debes tomar las medidas de seguridad necesarias para que el niño no se lastime cuando logre bajarse solito de su cuna o cama.

Si encuentras a tu pequeño ‘noctámbulo’ fuera de su cuna, no te lo lleves a tu habitación, ve a su cuarto y asegúrate que pueda dormir tranquilo y seguro en su nueva cama/cuna independiente.

RelacionadoCunas para bebés y seguridad

Publicado por

Babyface

Deja tu comentario en este artículo

0 comentarios

Redactar un nuevo mensaje

Boletín bebes.net:







Páginas