
Cómo ayudar a nuestros hijos a reconocer buenos amigos; un reto de esos bien importantes y que van mucho más allá de un mero consejo circunstancial o la ayuda para sobrellevar un conflicto. Promover la capacidad de “hacer amigos” como se dice comúnmente es un valioso tesoro cuyos beneficios ellos gozarán toda la vida.
Lo primero que debemos conversar con los pequeños, es que encontrar un buen amigo es como encontrar una aguja en un pajar y que si una persona tiene un amigo muy bueno en su vida, él o ella es realmente afortunado. Por verdadero amigo, entendemos aquellas personas capaces de abstraer su propio interés ante tu necesidad o circunstancia, aunque ello implique contradecirte.
¿Cuál es el punto clave que nuestros hijos deberían tomar como premisa en sus vidas? Es así de simple lo que hay que decirles: ” para encontrar un buen amigo, primero tú debes ser un buen amigo“. Es verdad: eso los hará vulnerables a veces, pero también les hará dimensionar algunos valores un tanto olvidados, como por ejemplo la importancia de ser digno de confianza.
Más allá de lo académico, la escuela primaria y secundaria es una excelente oportunidad para ensayar estos conceptos: es suprimerentorno de vida donde encuentra personas afines y no tanto, con buenos valores y no tanto, sensibles y no tanto. Aprender a conocer a las personas, configurando sus propias estrategias para hacerlo es un rico insumo para la vida; a veces implica sufrir porque el único método es el ensayo y el error, pero aún así vale la pena porque fortalecerá su carácter y contribuye a su formación.
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Eva