El cuidado del medio ambiente es un problema que concierne a todos, y todos podemos poner nuestro granito de arena en cada una de nuestras acciones para cuidar nuestro planeta.
Ahora que eres madre/padre tu bebé va a consumir muchos productos que han sido elaborados con materiales que toman entre 200 y 500 años en degradarse, como los pañales desechables de plástico.
Cuando tu hijo nace, durante los primeros días conserva un trozo del cordón umbilical que le ha estado uniendo a la madre durante nueve meses.
Ese pedacito de cordón umbilical suele caerse entre los diez y los veinte días de nacido pero, como todo, requiere de una serie de cuidados para que no se infecte y le provoque algún mal al bebé.
Como nace sabiendo, y como no todos(as) hemos tenido la oportunidad de tener hermanos, sobrinos o niños pequeños a nuestro alrededor, cambiar pañales se nos hace un mundo. Y como esto, la igual que aprender a dar de lactar son básicos para el cuidado del bebé, aquí te enseñamos paso a paso cómo se hace.
Preparación
Lávate y sécate bien las manos.
Coloca al bebé en un lugar cálido, limpio y seco, como un colchoncito para cambiar bebés, o sino una toalla o un pañal de tela.
La piel del bebé sobre todo cuando son pequeños, es bastante irritable y, algo que a nosotros no nos parece nada, puede suponer para el niño o niña una erupción o enrojecimiento bastante intenso y molesto.
Durante los primeros años de vida, la piel del bebé debe cuidarse lo mejor posible para evitar así que sufra daño. Por ejemplo, un simple arañazo, para nuestra piel, no es nada que no se cure en diez o quince minutos como mucho, pero para los niños puede suponer un enrojecimiento, o incluso una brotación de la sangre, por lo fino de su piel.
Si bien en un artículo anterior te hablamos de cómo limpiar las orejas del bebé, en esta ocasión queremos mostrarte, de la mejor manera posible, la forma de limpiar las orejas del recién nacido.
Es posible que muchas de las tácticas o sugerencias que te dimos en el anterior artículo te sirvan también con un recién nacido, sin embargo, los cuidados que debe recibir un recién nacido son más especiales que los de un bebé de X tiempo.
Los oídos del bebé es una de las zonas más sensibles que tienen y donde debemos tener especial cuidado a la hora de limpiarlos. Una de las precauciones que debes tener en cuenta es no introducir nunca el objeto con el que limpiamos dentro del oído del bebé porque podrías dañar el oído.
Si ves que tiene cerumen, éste saldrá con el paso del tiempo, pero no debemos introducir nada. Ten en cuenta que su oído aún no está desarrollado del todo y cualquier daño puede provocarle alguna carencia en ese sentido.
En verano suele ser normal que tus hijos cojan alguna que otra infección de oídos que haga que les tengas que aplicar gotas para los mismos. Sin embargo, en el caso de los bebés suele ser algo complicado porque no se están quietos.
A la hora de aplicar gotas para los oídos a los bebés hay que armarse de paciencia y tranquilidad ya que nos puede llevar un poco de tiempo lograr hacerlo. Lo mejor es distraerlo con cualquier cosa para que mantenga la cabecita ladeada.
Una de las cosas que notas cuando estás con tu bebé es que llega un momento en el que empieza a babear mucho. Esto suele producirse alrededor del tercer mes.
En ese momento es cuando las glándulas salivares maduran y empiezan a segregar saliva. Como es algo nuevo, al principio el bebé tiene que adaptarse. Sin embargo, si a eso le sumamos que es a partir del tercer mes cuando empiezan a salir los primeros dientes, el babeo es algo normal.
Es seguro que, para muchas, el acné miliar es algo que se desconoce y no se sabe lo que es, mucho menos si nos ponemos a hablar de su tratamiento sin definirlo siquiera.
El acné miliar son protuberancias blanquecinas y levantadas, causadas por la acumulación de grasa y piel en los poros. También se le conoce como comedones cerrados y granos o barros.