Acabo de descubrir que mi hijo es índigo, estoy feliz de ser el padre/la madre de un niño tan especial, ¿pero cómo debo tratarlo?
En primer lugar tienes que aceptar el hecho de que no es como los demás niños, nada puede cambiarlo ni intentes hacerlo. Pero al mismo tiempo, es solo un niño, no es un extraterrestre ni un ser divino. No lo idealices.
En ocasiones, cuando los médicos te dicen que tu hijo o hija tiene un trastorno o una enfermedad, el mundo se te cae encima porque piensas que has hecho algo mal y que ha sido culpa tuya.
Sin embargo, las enfermedades existen y no es culpa de nadie. Lo que tienes que pensar es que de todo se sale y si tu hijo o hija sufre alguna enfermedad lo mejor que puedes hacer es apoyarlo en todo lo que puedas.
Es normal que los niños sientan curiosidad por las cosas y más aún si te ven a ti con algún aparato, si éste tiene luz o emite sonido, o hace algo especial. Los aparatos electrónicos, para los niños, son como potentes imanes que tienen que tocar y trastear por sí mismos para ver cómo funcionan.
Sin embargo, en ocasiones eso puede entrañar un gran peligro. Por ejemplo, pensad en un niño manipulando un microondas. Si al niño se le ocurre meter algo que pueda estallar, lo más seguro es que tenga un accidente y pueda peligrar su propia vida.
Si mamá se va a relajarse al spa, ¿por qué no puede hacerlo también su engreído? Después de todo, los bebés también se estresan…
El masaje Shantala es un tipo de masaje terapéutico para bebés que tiene su origen en la India, donde el obstetra francés Frederick Leboyer vio a una madre masajeando a su bebé.
Los biberones es una de las cosas que más en cuenta debes de tener porque es algo que acompañará varios meses a tu pequeño y, con la cantidad de marcas y de tipos de biberones que hay, puede que no sepas qué diferencia hay sobre cada uno.
En principio has de saber que hay tres tipos de biberones: de vidrio, que son higiénicos y su limpieza es más fácil; de plástico, que son los más utilizados porque pueden calentarse sin miedo a que se rompan y se pueden esterilizar (lo único malo que tienen es que se van oscureciendo y van acumulando bacterias por lo que hay que cambiarlos cada cierto tiempo); y biberones desechables, cuyo valor excede en demasía a los biberones normales.
A la hora de salir de paseo con tu bebé, muchas veces tienes que planearlo todo con tiempo porque puedes encontrarte con algún imprevisto.
Un equipo básico no quiere decir una maleta con todas las cosas que necesitas, más que nada porque no te ausentarás mucho tiempo de casa, pero sí necesitarás de algunos objetos para cuidar de tu bebé.
Lluvia de regalos por el nacimiento del bebé, todos quieren conocerlo y engreírlo, ¿pero qué hay de quien lo trajo al mundo?
Toda mamá, sea nueva o no, merece que la engrían y la feliciten por haber traído al mundo a tan hermoso bebé. Así es que unos regalitos le vienen como anillo al dedo.
En la primera parte de Consejos para viajar con un bebé vimos que llevar al bebé contigo en un avión significa una planificación extra para procurar tener un viaje lo más cómodo y seguro posible.
Si bien la seguridad no está garantizada porque viajar en avión, o en cualquier otro medio de transporte supone algún riesgo, las medidas de seguridad nunca están demás cuando se trata de nuestra vida y de quien más amamos: nuestro hijo.
Si no te queda de otra que llevar al bebé de viaje, pues debes saber que al contrario de la experiencia traumática que te imaginas, viajar con un bebé puede ser más o menos cómodo y seguro, siempre y cuando te planifiques bien.
Felizmente ahora muchas líneas aéreas ofrecen facilidades para el viaje con niños de diferentes edades. Pero tú como padre, debes estar atento y precavido, y tener presente estas consideraciones: