En ocasiones, cuando los médicos te dicen que tu hijo o hija tiene un trastorno o una enfermedad, el mundo se te cae encima porque piensas que has hecho algo mal y que ha sido culpa tuya.
Sin embargo, las enfermedades existen y no es culpa de nadie. Lo que tienes que pensar es que de todo se sale y si tu hijo o hija sufre alguna enfermedad lo mejor que puedes hacer es apoyarlo en todo lo que puedas.
A la hora de salir de paseo con tu bebé, muchas veces tienes que planearlo todo con tiempo porque puedes encontrarte con algún imprevisto.
Un equipo básico no quiere decir una maleta con todas las cosas que necesitas, más que nada porque no te ausentarás mucho tiempo de casa, pero sí necesitarás de algunos objetos para cuidar de tu bebé.
te damos unos consejos para que puedas brindarle a ella (y al bebé) una mejor ayuda:
Acompáñala a sus clases de preparación para el parto. Pregúntale al médico dónde puedes encontrar un buen centro donde impartan estas clases. También puede considerar que tome clases de yoga prenatal, seguridad en el hogar, entre otros cursos relacionados a la maternidad.
Hay hombres que son muy solícitos con sus parejas, tanto que pareciera que ellos fueran los embarazados. Pero por otro lado, hay otros que están de lo más perdidos y toman una actitud fría y distante, que no es falta de cariño hacia la madre y el bebé, sino que no saben qué hacer.
Por eso, para que no te sientas como un extraño entre tu pareja y el bebé, ponte las pilas y pon en práctica estos consejos:
La prueba de ADN es -hasta el momento- la prueba de paternidad más confiable que existe. Esta prueba es muy importante cuando hay un litigio entre la madre y el presunto padre en los juicios por manutención.
Asimismo, existe la prueba de maternidad para saber quién es la madre, aunque es menos común porque por lo general una madre suele saber quién en su hijo.
Existen muchas anécdotas sobre parejas cuando la mujer se pone de parto. De hecho, seguro que has oído algunas de ellas y te has reído bastante pero también has pensado que no te gustaría que te pasara.
Quizás sea porque las mujeres estamos más acostumbradas a soportar el dolor, o quizás por nuestra naturaleza, cuando una mujer se pone de parto no pierde tanto los estribos como puede hacerlo un hombre, y más aún si es primerizo.
La baja por maternidad sigue siendo al parecer un derecho femenino en España, ya que son muy pocos los padres que deciden tomarse las 10-16 semanas de permiso por el nacimiento de su hijo.
No obstante, la ley contempla que ambos miembros de la pareja pueden tomárselo, excepto las seis primeras semanas que le corresponden solo a la madre.
Para muchos padres, ver la carita de su hijo a hija nada más nacer es la mayor alegría del mundo que pueden recibir.
Sin embargo, esa alegría dura poco porque acto seguido les embarga un mar de dudas sobre si serán capaces o no de poder darle a esa criatura un futuro, de si sabrán cuidarla como se merece.
En lo personal me cuesta creer que un papá no tome parte activa durante el embarazo de su mujer, pero cada hombre es diferente y asimila las cosas a su manera.
Sin embargo, para toda madre siempre es necesario el apoyo constante de su pareja, se trata del hijo de ambos, ¿no? Entonces, lo que hay que hacer es despertar los sentidos de la pareja y hacer que se involucre durante la dulce espera.
Algunos hombres pueden mostrarse muy indiferentes ante el embarazo de su pareja, por “x” razones, lo cual produce una gran desazón en al futura madre que espera el apoyo en todo sentido del padre de su hijo por nacer. ¿A cualquiera, no?
Entonces, ¿qué hacer en contra de su indiferencia?
Pues te propongo las siguientes estrategias para que tu pareja se ponga las pilas y empiece a interesarse por ti y el bebé de ambos: