Al cumplir un año, tu bebé inicia su vertiginoso y maravilloso desarrollo afectivo y social. Es esta etapa dejas de ser solo su proveedora de alimento y abrigo, la relación madre-hijo empieza a tomar forma.
A partir del primer año tu bebé se va a alejar y volver a ti voluntariamente. También comienza a compartir sus juegos contigo.
Soy padre/madre de un niño índigo en edad preescolar, la gran pregunta es, ¿a qué tipo de escuela mi hijo debo llevar a mi hijo?
Sabemos que los niños índigo suelen ser inquietos, tienden a aburrirse con facilidad y le prestan más atención solo a las cosas que realmente les interesan.
En la primera parte te hablé sobre qué es la inteligencia emocional y por qué es necesario desarrollarla en nuestros niños.
Ahora veamos cómo tú puedes contribuir al desarrollo de esta habilidad en tu hijo. Pero antes, es requisito que conozcas cómo ha sido el desarrollo emocional en él desde sus primeros años, para de esta forma saber qué aspectos necesitan estimularse más en cada etapa.
Todos los padres queremos que nuestros hijos sean súper inteligentes, los número uno en el colegio, los más talentosos, los mejores deportistas, pero… también queremos que se adapten con éxito en la escuela y en todo entorno social.
Para esto, es muy importante que desde muy pequeño lo ayudes a potenciar su inteligencia emocional.
Aunque pareciera quela humanidad cada día está peor, al parecer ocurre lo contrario. Una nueva generación de niños evolucionados ha venido a “salvarnos”: los niños de cristal.
A partir del 2000, aunque incluso un par de décadas antes, han estado viniendo al mundo estos niños ultra psíquicos con la misión de llevar a la raza humana al siguiente nivel de evolución y mostrarnos nuestro poder divino.
A partir del primer año el bebé empieza a aprender a hablar, pero solo se limita a unas pocas palabras, lo que más desarrolla durante esta etapa es la habilidad de caminar. El primer año es la etapa de los primeros pasitos y de la exploración.
Aunque su lenguaje sea limitado, no desestimes hablarle, al contrario, hazlo. Tu bebé te presta atención y puede comprender algunas palabras que los adultos dicen, en particular si son de su interés: comida favorita, juguetes, personas, animales, ropa, etc.
Acabo de descubrir que mi hijo es índigo, estoy feliz de ser el padre/la madre de un niño tan especial, ¿pero cómo debo tratarlo?
En primer lugar tienes que aceptar el hecho de que no es como los demás niños, nada puede cambiarlo ni intentes hacerlo. Pero al mismo tiempo, es solo un niño, no es un extraterrestre ni un ser divino. No lo idealices.
El niño de un año de edad es puras “piernitas”: camina, corre y deambula por todos lados tocando y conociendo el mundo.
Este intensivo descubrimiento y experimentación lleva al niño a desarrollar, con los esquemas aprendidos durante sus primeros meses, conductas de acomodación por “tanteo”:
Los niños índigo, estas criaturas especial que según algunos expertos han venido ha salvar al mundo y mejorar la raza humana, poseen particularidades físicas, psicológicas, sociales e intelectuales que lo hace destacar entre los niños.
Si quieres saber si tu hijo(a) podría ser un niño(a) índigo, presta atención a estas características: