Una semana más te acercamos algunos de los libros infantiles que puedes comprar en cualquier librería y que anima a los niños a la lectura y a compartir un momento junto a ti.
El libro de hoy se titula La familia de Sara, un libro especialmente dirigido a niños de tres a seis años creado por Kathleen Amant.
Los cuentos infantiles son algo que les encanta a los niños, no solo por el cuento en sí si no porque pasan un rato junto a ti y los dos compartís una historia con final feliz.
De los muchos cuentos que hay (e incluso que podemos crear) tenemos el de Caperucita roja, un cuento que, para algunos niños, les puede dar miedo la parte del lobo, pero que contándolo bien puede ser muy divertido.
A menudo, cuando tienes a tu hijo o hija, te gustaría que tuviera la misma pasión que tu tienes. Y si esa pasión es la lectura, te encantaría que a él o ella también le gustara leer tanto como a ti.
Pero hay que tener en cuenta que los bebés son bebés todavía, que no van a poder leer nada y mucho menos tener un libro normal entre sus brazos (más que nada porque lo romperán en unos segundos).
A menudo, a los padres les cuesta que sus hijos lean libros para el colegio, o simplemente por placer.
Cuántas veces habremos ido al centro comercial y habremos visto a algún niño ojeando libros. Son pocas las veces que eso ocurre y la mayoría de las veces los libros que eligen son más bien de comics y con montones de dibujos.
Los libros son una de las cosas que, con el tiempo, se ha ido perdiendo. Varios años atrás era algo normal que los padres, a la hora de acostar a sus hijos, les contaran un cuento, bien siguiendo un libro, o bien inventándose uno propio.
Hoy en día leer libros es algo que muy pocos hacen, y no se debería perder ya que la imaginación, la esperanza, la ilusión que en ellos se guarda son sentimientos que un niño puede experimentar con un libro.
Cuando era pequeña me gustaba mucho leer un libro de pocas hojas y con muchos dibujos llamado “Los colores“.
No sé si actualmente ese libro puede encontrarse en las librerías pero sí te puedo decir que era un libro que te hablaba de la amistad y del ser diferente.
Aunque el más pequeño de la casa no sepa leer, todos podemos disfrutar de un libro; incluso los bebés que comienzan a explorar el mundo con sus manitos.
Para los bebés a partir de los seis meses las figuras, colores y texturas, cobran una importancia inigualable en el proceso de adquirir, día a día, nuevas habilidades y experiencias.