A toda mamá primeriza cuando le lleven a su bebé por primera vez se enfrentará ante el dilema, ¿y cómo lo cargo para amamantarlo?
La posición adecuada es en la que te sientas más cómoda, sentada o acostada. No hay reglas sobre esto, pero sí sobre la forma como debes sostener a tu bebé.
Para la mastitis, al igual que como muchas otras enfermedades de los senos, la prevención es la mejor cura, que básicamente consiste en buenos hábitos de higiene y una correcta lactancia.
Existen dos tipos de mastitis:
Mastitis no infecciosa. La primera ocurre cuando la leche no se ha vaciado bien y presión en los alvéolos mamarios hace que éstos se rompan y la leche traspase el tejió que los rodea y los inflame.
La mastitis es una infección de uno o ambos senos producida por la penetración de los gérmenes de la piel en los conductos glandulares de la mama.
Este problema es común entre las mujeres lactantes, ya que durante la lactancia se producen grietas en el pezón que facilitan la entrada de estos gérmenes.
La mastitis es una infección de la mamapor bacterias que penetran en el tejido mamario a través de las fisuras y los conductos del pezón. Causa dolor y calor localizados, el seno se pone rojo o rosado y aumenta de tamaño, y hasta genera reacciones graves como fiebre, malestar, náuseas y mareos.
Las mastitis tiende a producirse durante la lactancia debido a las fisuras que se forman en la piel de los pezones, y también por la inadecuada higiene, que permiten que bacterias que permanecen solo sobre la superficie de la piel como los estafilococos, lleguen hasta el tejido de la mama y lo infecten.