Ya has pasado a la semana número trece en la que tu bebé tendrá once semanas y su cara y ojos ya están muy definidos. Incluso ya puedes verle los párpados (en buenas ecografías).
Ahora es el intestino lo que más se va a desarrollar durante esta semana haciéndose en un sitio en su cuerpo para comenzar a funcionar.
Bueno, ya estás en la semana doce y tu bebé (feto en realidad) está creciendo a un ritmo constante.
Si te haces ecografías cada semana irás notando poco avance, si es que lo notas cuando las ecografías son en blanco y negro, pero sí verás que hay una gran diferencia con respecto a las anteriores semanas.
Bueno, ya estás en la semana once. Si hablamos por meses te encuentras a finales del tercer mes y eso es una gran alegría porque el peligro, aunque aún está presente, ya no es tan grande.
Con respecto a tu bebé, tiene nueve semanas, lo que quiere decir que ahora ya no es un embrión sino que puedes llamarlo feto (aunque personalmente me gusta más llamarlo bebé).
Durante la semana ocho el bebé ya ha comenzado a volverse algo más humano. En esta semana tienes ya dos meses de embarazo y es posible que con esa edad el sexo del bebé, aunque no es definitivo, pueda ya aventurarse.
La cabeza sigue siendo más grande que el cuerpo pero eso cambiará en breve, conforme el resto del cuerpo se vaya desarrollando.
Bueno, ya hemos llegado a la cuarta semana de embarazo y aquí es cuando se forma el cordón umbilical (su tamaño es de cuatro milímetros únicamente).
En esta nueva etapa, el embrión es cilíndrico y curvado, además, ya se le pueden distinguir esbozos de las extremidades (pero solo las superiores) y, casi al final de la semana, comienzan a aparecer las inferiores.
Durante la tercera semana, después de la fecundación, el embrión se encuentra formado por tres capas de células a través de las cuales se van a ir formando los distintos tejidos y órganos.
En esta etapa nuestro bebé ya tiene un corazón y un sistema de circulación muy primitivo que apenas si mide más de dos milímetros.