Por norma general, tu pediatra suele comenzar a los cinco meses y medio a indicarte que ya puedes empezar a introducirle en la dieta de tu bebé algún alimento.
Casi siempre suele introducirse alimentación que no haga daño y que pueda ser bien acogida por tu bebé. Por ejemplo, con lo que se suele empezar es con los cereales, la fruta y la verdura.