Poner a tu bebé a dormir boca arriba puede ser contraproducente para su salud, según la APTA (American Physical Therapy Association) que ha publicado un estudio en el que alerta que los bebés que permanecen mucho tiempo sobre sus espaldas tiene mayores probabilidades de sufrir malformaciones en la cabeza y hasta retraso en su desarrollo.
La posición en la que se debe acostar al bebé es una gran duda para los padres, ¿boca arriba o boca abajo? Y bueno, la respuesta es que el bebé no debe permanecer en tan solo una de ellas por mucho tiempo.
Los bebés pasan la mayor parte de sus días durmiendo cual angelitos, pero esta actividad que ocurre por obra y gracia de la naturaleza puede crear conflictos entre los ellos y sus padres: se despiertan cada dos o tres horas, y no existe para ellos diferencia entre el día y la noche.
El resultado: padres desesperados porque no pueden dormir y no tienen las fuerzas para atender al bebé y sus asuntos diarios. Pero, aunque pareciera que el sueño del bebé es un caos, en realidad sigue un patrón.
Las razones del llanto del bebé son muy diversas, puede ser una sola o más de una, pero es la única la manera que tiene tu pequeño de transmitirte lo que siente y necesita.
Es normal que si eres madre primeriza te exaspere y no sepas qué hacer ante el llanto, a veces incesante, de tu bebé. Por eso aquí queremos que conozcas las causas de este llanto, y así aprendas a conocer mejor a tu bebé:
Después del parto, uno de los mayores retos para la madre es poder dormir. Si durante el embarazo era difícil debido al insomnio, los dolores, la incomodidad de la barriga y demás, ya con el bebé en casa es mucho peor: ya no puede dormir cuando quiere, sino cuando puede.
Pero esto no se debe solo a las exigencias de nuestro pequeño, sino también a las hormonas. Durante el posparto disminuye de forma brusca la progesterona, una hormona que tiene un efecto sedante en el cerebro.