
Un bebé es tauro si nace entre el veinte de abril y el veintiuno de mayo. Su personalidad, como toro que es, es muy fuerte e incluso podríamos decir que va a ser un cabezota que, si no se hace como quiere las cosas, se enfada rápidamente.
Un bebé tauro no se deja convencer fácilmente. Por ejemplo, a la hora de vestirlo, seguramente quiera él o ella decidir la ropa a llevar. Pero a pesar de su “cabezonería” es muy cariñoso y le encanta que le abracen y bese, aún sin motivo para ello. No sería de extrañar que quisiera estar cerca de las personas para darles cariño o robarles algún que otro beso.
Publicado por Akachan en Bebé, Psicología el 3 Noviembre, 2008
